La Mentira Patriarcal, por otros medios.
La mentira de la prosperidad de la Modernidad
Por Aleksandr Duguin

La modernidad es pura mentira y pura maldad. Si hay algo valioso en la Nueva Era es solo lo que queda de épocas anteriores o vino de un futuro que aún no ha llegado de forma plena, como señal de que inevitablemente ganará la Revolución Conservadora en el mundo entero.
Y en esta ruta, Elon Musk le demuestra al mundo multipolar que en Estados Unidos existe el sentido común, o por lo menos un grano de arena de este. Ya es hora de desbloquear x.com. (http://x.com/) Hoy la red de Musk es el territorio de la libertad de expresión, en el que abiertamente podemos expresar la idea de disolver la OTAN, la cual Musk incluso ve con buenos ojos.
¿Soy el único que piensa que en las actuales condiciones de creciente confrontación con Occidente, esencialmente en este estado de guerra, muchas de nuestras industrias, ministerios e instituciones podrían y deberían funcionar de manera mucho más rápida y eficiente? Rusia tiene mucho que ofrecer al resto del mundo en la restauración de la Tradición y la superación de la decadencia moderna. La Revolución Conservadora debe prevalecer: es un imperativo espiritual.
Editorial de Nuestra América.
Contrástese ese texto, con Mi Filosofia de La Historia
Si bien, originalmente NO lo escribí pensando en Duguin, sino en el obtuso Sequera, cuando me di cuenta que el Cristianismo arrasó con Todo, logrando la formulación perfecta: Tanto Tradición, como Revolución, prolongando la idea orteguiana, me di cuenta que era su refutación proxy, ya que el mismo Sequera lo menciona como el rescate de la Sabiduría Perenne. Perennemente patriarcal.
Razón por la cual, termino nombrándolo, pero NO cito ese texto, violento desde su primera oración absolutista de formato apodíctico a priori, con sabor a Cruzada Inquisitorial, al que respondí en alguna parte, diciendo: Si odia tanto la Modernidad, debería desechar las bombas nucleares, porque ellas son el fruto único y exclusivo de La Modernidad. Para qué decir del resto de tecnología que SÓLO la Modernidad podía crear.
Eso revela la intrínseca hipocresía de su pose anti moderna, pero aprovechando la guinda de la torta moderna: X. Esa actitud es la misma hipocresía que tanto critica a la Modernidad, demostrando que, a pesar de sus palabras, él también es intrínsecamente moderno, porque sólo los modernos hablan de Revoluciones.
Su Revolución Conservadora resulta ser una flagrante contradicción en los términos. Una Revolución Conservadora, conserva la Revolución, en tanto es una CREENCIA de que es posible BORRAR TODA UNA ÉPOCA, tal como la Modernidad pretendió borrar la Edad Media. La Edad Media es Conservadora, en tanto y en cuanto conservó los textos de la Antigüedad Grecorromana y los incorporó en el Corpus de su Teología. He ahí el nacimiento de la expresión Filosofía Aristotélico-Tomista, evidentemente a la cual Duguin desprecia, en tanto y en cuanto es Ortodoxo.
Desde ese punto de partida, Duguin sostiene otra Utopía Pos Moderna. Pero, a diferencia de la afrancesada de Derrida y Braudillard (conjunto de falacias) que reviven el pirronismo refutado por Pascal, por dar un ejemplo dentro de la misma Francia, la duguiniana es un borrón, para volver a un pasado “ancestral”. En eso sigue siendo moderno.
Recordemos que la Modernidad nació con el mal llamado Renacimiento, que fue la pretensión ingenua de querer resucitar el pasado grecorromano desde las cenizas volcánicas de Pompeya y los textos helénicos llevados por los sabios bizantinos a Roma y Florencia, tras la toma de Constantinopla.
Decídete Duguin: Debes desechar las bombas atómicas o ser Coherente y decir: NO toda la Modernidad es maldad, también hay cosas buenas, por ejemplo, Internet. En vez de Revolución, deberías sincerarte y llamarla: Cruzada Conservadora Inquisitorial.
Gracias a Internet puedo leerlo. En la Edad Media 2.0, a la que nos quiere regresar, sería imposible. Los tres polos son igualmente canceladores. Es el Fin y ni Dios lo evitará. Se aburrió de la imbecilidad inhumana.

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